Cuneo, Italia. Movilidad alumnado 6º de primaria.
Del 2 al 6 de febrero, el alumnado de 6º de primaria realizó su primera movilidad. Viajamos hasta Cuneo, en los Alpes italianos, para visitar el centro "Corso Soleri" que nos esperaba con los brazos abiertos. El alumnado llevó su cuaderno de viaje donde fueron recogiendo todas sus vivencias de cada uno de los días para que nada se les olvidase de esta experiencia. A su vuelta, continuaron escribiendo sobre este viaje, y lo hicieron con tanta emoción que van a ser las palabras de una de las alumnas las que os cuenten esta experiencia:
Me levanto a las 4:30h a.m. nerviosa después de una noche llena de sueños que ahora voy a cumplir.
¡Espera, espera! retrocedemos:
En diciembre de 2025 nos dijeron que íbamos a ir a Cuneo, Italia, ¡os podéis imaginar los nervios que corrían por mis venas! y después de la espera, ¡llegó el momento! Ahora si, todo comenzó el lunes a las 4:30h de la mañana, todo era para mí puros nervios, nos reunimos alumnos, alumnas y profes a las 5:00h. en el colegio. Le di un beso a mi madre para que le durara toda la semana y me subí a una furgoneta que me cambiará la semana por completo. No me dormí, así que disfruté de todo el camino. Llegamos al aeropuesrto a las 7:00h y, aunque tuvimnos que esperar, al igual que en el camino en furgoneta disfruté de todo lo que vi. Jugamos, almorzamos, reimos y, por fin, llegó el momento de embarcar en el avión. Fue un viaje empocionante, ¡una locura! y, además, me tocó con mi profe Carmen. Llegamos a Italia, a Turín y de allí a Cuneo, ¡maravilla perfecta! me encanta todo lo que veo y lo que siento no se puede describir con palabras.
Tras muchas risas, comprar los billetes, comer, dos trenes y un viaje infinito, llegamos a nuestro apartamento, el sitio en el que íbamos a convivir cinco días y cuatro noches.
Descansmos mucho y cuando nos despertamos el martes disfrutamos de todo el cole, de su recibimiento y de los compañeros y compañeras italianos. Estuvimos con el alumnado italiano en sus clases de música y de naturales, viendo cómo trabajan allí. Nos prepararon un almuerzo con tartas y bizcocho, ¡qué rico! También visitamos el jardín de infancia, donde conocimos a una maestra que er de Zamora, qué casualidad.
Pero, sin duda, mi mejor día fue el miércoles, ¡fuimos a los Alpes! Disfruté lo que no está escrito: rutas, guerra de bolas de nieve, concursos,...¡qué experiencia! Aunque nosotros vivimos en una parte alta de España, la nieve que encontramos allí era mucho más abundante. Conocimos el pueblo de Limone, un pueblo maravilloso en el que las casas parecían de cuento.
Era jueves, mi último día en el que recibí un diploma de participación en la fiesta de despedida que no sprepararon los alumnos y alumnas italianos que me hará recordar todos los momentos que pasé allí. Intercambiamos contactos para seguir hablando y continuar estando conectados. Y, aunque no lo desearamos llegaba el final, este último día en Cuneo, nos montamos en el avión y, ¡adiós, Cuneo!
Estas palabras no describen lo bien que lo pasamos y todo lo que aprendimos, gracias Erasmus+, gracias a Javi y a Carmen y a todos mis compañeros y compañeras.
Granville, Francia. Movilidad alumnado de 4º de ESO.
Del 23 al 27 de marzo se hizo realidad algo en lo que llevábamos meses trabajando. Ocho estudiantes de 4º ESO del CEO "La Sierra" junto con dos docentes pusieron rumbo a Granville, Normandía, dentro del programa Erasmus+ KA121.
¿El objetivo? Mucho más que viajar. Pretendemos que los chicos y chicas de nuestro centro mejoren su inglés en un entorno real, que desarrollen su autonomía, que conecten con jóvenes europeos y que vuelvan con una mirada más amplia del mundo. Un mundo que, desde un entorno rural como el nuestro, a veces parece muy lejano, pero que con Erasmus+ se vuelve tremendamente cercano.
El martes, nuestros estudiantes cocinaron junto a un profesor francés y degustaron el resultado. Caracolas, pollo a la granviellese y tartaleta de manzana. ¡Todo buenísimo! A continuación, volvimos a compartir algunas de las clases con nuestros anfitriones y la tarde libre por Granville para perderse por sus calles de piedra y sus tiendas.
Antes de volver a casa, París nos esperaba y no nos defraudó. Un día intenso, a ritmo de ciudad, recorriendo los rincones más icónicos de la capital francesa. La Torre Eiffel, el Sena,el Louvre, Notre Dame, etc. todo en un solo día y con los ojos como platos.
Verles a ellos moverse por una gran ciudad, orientarse, preguntar, decidir, equivocarse y seguir. Conocer otros contextos, conectar con otros iguales. Todo eso es exactamente lo que buscábamos y lo hemos conseguido, así que una vez más, ¡gracias, Erasmus+!
Todas estas experiencias quedaron plasmadas en nuestros cuadernos de viaje que con tanta dedicación han creado.